Impressión, 2006.Una reflexión sobre la maternidad que refleja la paz y a la vez transmite una cierta soledad. Una composición muy interesante - la escena queda enmarcada en un arco, en el centro - la vida que crece en el interior de la mujer. Otro detalle interesante - el espectador se encuentra en la zona de la oscuridad, viendo a la mujer bañada de la luz ligera del sol naciente. No se ve la impressión de la cara, lo que dirige la atención del espectador en la actitud de autocontemlación, la mujer está concentrada en la nueva vida dentro de ella, este milagro resta importancia a todo lo demás.
The Nymph, 2007.Un desnudo muy bello que representa a la mujer como un ser mágico, una musa. La belleza pura y perfecta, llena de sensualidad.
Just like a woman, 2000.En esta foto Saudkova capta toda la vulnerabilidad de la adolescencia. Una composición muy simple no desvia la atención de la figura tan frágil de la chica. La iluminación potente deja un oreolo alrededor de su cuerpo. Transmite la timidez pero a la vez una naciente sensualidad.
Sara Saudkova es una fotógrafa checa, la mano derecha de Jan Saudek y su fiel alumna. Estudió en la Universidad de economía en Praga y en 1999 hizo sus primeras fotografías. Ella se dedica a reflejar los aspectos de la vida de una mujer: inseguridad de una adolescente, amor, soledad, pasión, matrimonio, maternidad. Su estilo posee una sinceridad y franqueza que atraen las miradas y incluso resultan chocantes. "Fotografía es un milagro - nos permite controlar y detener el tiempo, además nos transmite algo que no siempre somos capaces de percibir - el movimiento, la emoción, el dolor y la belleza. Nos permite crear nustras memorias, las memorias de todo lo que amamos." Sus obras llenas de ternura, erotismo y amor a la vida reflejan su propio mundo, su forma de ser. Lo que a menudo podemos ver en sus fotografías son sus propios sentimientos y sensaciónes frente a los acontecimientos cotidianos - hay muchas obras que retratan el embarazo, la madre y el niño, la relación entre un hombre y una mujer. Lo que no vemos es la mentira, no intenta mostrar la realidad maquillada y perfeccionada, la enseña tal y como es, sin reparos ni pudor. A veces colorea las fotografías para conseguir el efecto deseado, este elemento técnico es el patrimonio de su profesor y amigo Jan Saudek. Esta extraordinaria fotógrafa checa nos muestra las escenas de la vida más intimas que tradicionalmente se consideran tabús, algunos de sus fotos recuerdan un albúm familiar con toda la espontaneidad de estos fotos-recuerdos, otros contienen una historia con la escena preparada lo que extrañamente no resta al imagen la frescura y la naturalidad. Ella dice:"Todos nosotros tenemos un secreto, sólo fotofrafía nos permite hacerlo visible sin revelarlo del todo."
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